miércoles, 8 de marzo de 2017

viernes, 18 de diciembre de 2015

Hablemos de otoño
















El otoño es dulce, cálido, romántico, melancólico y más efimero de lo que me gustaría. Es, sin duda, mi estación favorita del año, por su color, su fragilidad, su sutil melancolía, pero sobre todo por su luz, mágica, capaz de envolver y dar belleza a todo lo que ilumina.

Todo se vuelve radiante a su paso , solo hay que dar un paseo por sus coloridos bosques, observar sus bellos y áureos amaneceres, disfrutar sus deliciosos frutos, o simplemente observar esos rayos de luz que atraviesan los cristales cuando se acerca el ocaso, regalándonos escenas cargadas de vida y una mágia desbordante.

Llenar carretes de otoño, y descubrirlos cuando el frio invierno aprieta es una de mis sensaciones favoritas. Es poder casi sentir los rayos de sol sobre mis mejillas de nuevo, recuperar aquella serenidad de las tardes de paseo por el campo, volver a vivir su luz, cálida, vibrante, de ensueño.

Si tuviese que describir el otoño diria que es una calida y acogedora tarde en la cocina junto al calor de las brasas, ese sutil olor a castañas asadas y una taza de chocolate caliente entre las manos, o tal vez, un largo paseo por el bosque bajo una gruesa chaqueta de lana, observando instantes de belleza fugazes.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Sabor a verano



Estareis conmigo en que el verano tiene muchas cosas que enganchan, las largas tardes de playa, los paseos lentos y saboreados al sol, las calidas noches de verbena, las sonrisas compartidas en buena compañía... y entre tanto, el tiempo vuela buscando exprimir los días al máximo y, sin apenas enterarnos, están ahí las rutinas, el frio, la ropa de abrigo...

Por eso, se me ocurre que una buena manera de guardar un poquito de esa esencia de verano de forma que podamos disfrutar de ella todo el año, es elaborando una dulce mermelada de una de las frutas caracteristica de la estación, la ciruela, a mi personalemte, es una fruta que me sabe a mar, a montaña, a sol, a playa, en definitiva, a verano.

Durante ésta epoca también hay tardes grises, lo sabemos sobre todo aquellos que vivimos al norte, por lo que es el momento ideal para pasar un ratito en la cocina, cocinando a fuego lento, disfrutando de ese aroma, ese sabor, ese hacer propio y esa luz que no nos abandona ni en los días más oscuros.

Solo necesitamos ciruelas, limón, azúcar, un poquito de paciencia y ganas de disfrutar de desayunos con sabor a verano el resto del año  ¿Te animas?

sábado, 19 de septiembre de 2015

Mañanas de mercado



Levantarse temprano y disfrutar de la sensación de tener una maravillosa mañana por delante de esas que disfrutas al cien por cien es una de las cosas que me gusta regalarme de vez en cuando. Un café, una mirada calmada a todo lo bonito que me rodea antes de salir, cordones bien atados de mis nuevos zapatos, y ¡a la calle!

Parece que esas mañanas en las que sales a hacer lo que te gusta lo ves todo más bonito, empieza a brillar el sol, y te fijas más en todo aquello que de manera diaria pasa más desapercibido y que hace que cuando lo recibes te llene de emoción y vida.

Hortalizas, flores, antigüedades, sonrisas.. me encanta disfrutar del ambiente del mercado y de todo lo que aporta un paseo entre esas personas que con su esfuerzo diario nos hacen llegar deliciosos alimentos a nuestros platos, preciosos ramos de flores a nuestros jarrones y un sin fin de cosas más.

La vuelta a casa siempre es ideando todo los rincones que pasaran a tener un nuevo color y un nuevo olor en mi hogar. Detalles que lo envolverán y harán de la rutina algo más especial, con esa sensación que te deja el disfrute de lo tradicional, de lo auténtico, de lo natural, la esencia de una forma de vida que para mi es sin duda, el leivmotive de mi vida y mi trabajo.

 Regalaros una mañana en el mercado, en el rastro, un paseo por el parque. Comprar flores, alimentos frescos, regalar sonrisas... es reconfortante, llena de energía y alegra la vista ¿ Qué mas se puede pedir?

sábado, 4 de abril de 2015

Analog summer memories














"One day, you will learn to give and receive love like an open window, and it will feel like summer every day."

Y sin darnos cuenta, ya casi esta aquí el siguiente, acabará con una vela más como cada año,  con muchos paseos junto al mar y entre verdes bosques, con sonrisas al sol en compañía, noches de verbena y tardes al sol, lentas y saboreadas, pero también terminará con un montón de carretes que con alma regalarán recuerdos que olerán a salitre y me dejarán sentir esos sutiles rayos de sol sobre mis mejillas de nuevo. Espero tu luz, verano.